Tras las huellas de Buda: reliquias y peregrinaciones por Myanmar

buda-Roca_dorada-Kyaiktiyo-Myanmar-Asia-3000km-Viajes-Aventura-Alternativos-Mochilero-Turismo_Responsable-Grupo

buda-Roca_dorada-Kyaiktiyo-Myanmar-Asia-3000km-Viajes-Aventura-Alternativos-Mochilero-Turismo_Responsable-Grupo

Si buscas destinos para tus viajes alternativos en grupo o en solitario, Myanmar debería estar en tu lista, te cuento porque. Las gentes birmanas son amantes del peregrinaje y el «reliquiarismo» así que, siendo yo una aficionada a la búsqueda de leyendas, peregrinaciones y reliquias budistas, conocí de la existencia de dos pelos de Buda y dos historias que relatar. De pelos de buda hay muchos por el mundo, ya vi otros en Sri Lanka y dientes y demás reliquias. Es curioso, antes, cuando imaginaba a Buda siempre lo hacía pelón, falsamente influenciada por el rapado de sus monjes/as, pero indudablemente debería tener una enorme mata de pelo para ir dejando tanto pelo suelto.

Myanmar-3000kmViajes-Aventura-Alternativos-Mochilero-Turismo_Responsable

El primer pelo que se hallaba en Yangon, en la Botataung Paya. De este templo cuenta la rumorología que hace 2.000 años, mil líderes militares escoltaron las reliquias de Buda desde la India hasta Myanmar. Imagínense semejante pateo de meses los mil con el pelo, menuda organización y despliegue de medios. Así que, en conmemoración a este descomunal séquito, construyeron el templo en cuestión dejando el pelo dentro. No os preocupéis por el estado de conservación del milenario pelo, se encuentra perfectamente bajo el chorro de milibares de centímetros cúbicos de aire acondicionado que hace que lleve una vida más llevadera.

El templo estaba abarrotado de feligreses. En un lado, repartían comida a todas las personas peregrinas que querían reliquiar, en el otro, formaban cola en la pagoda hueca donde se hallaba dicho pelo. La gente hacía una fila rápida para poder ver un nanosegundo aquella urna sobrecargada de ruido visual que no permitiría jamás fijarse el minúsculo pelo. Una vez más, juraría que lo vi.

Me dispuse a buscar el segundo de los pelos. Este pelo era algo más inquieto: se encontraba suspendido en el borde de un precipicio en el Monte Kyaiktiyo, sujetando durante miles de años la gran Piedra Dorada. Kyaiktiyo significa pagoda sobre la cabeza de un ermitaño, chocante nombre si no se conoce la leyenda.Kyaiktiyo--3000kmViajes-Aventura-Alternativos-Mochilero-Turismo_Responsable

La leyenda cuenta…

Cuentan que Buda, en una de sus muchas visitas a Myanmar, le dio un mechón de su cabello a un ermitaño llamado Taik Tha. Algunos afirman que eran solo tres pelos, porque de esta historia mira que hay versiones. El ermitaño se lo dio al Rey Tissa con la condición de que el místico pelo se honrara en una roca con la forma de la cabeza del mismísimo eremita. El Rey aceptó su petición y dado que poseía poderes sobrenaturales al ser hijo de un alquimista y de una princesa naga o serpiente dragón, pudo localizar el bolo que se encontraba en el mismísimo fondo del mar.

Reflotado el pedrusco, decidieron trasladarlo en barco hasta las inmediaciones del Monte Kyaiktiyo, donde Buda perdió el gorro, lugar idóneo según ellos para su instalación. De camino, el barco se transformó también por arte de magia en otro bolo que ahora yace a su vera. La gran roca del eremita quedó suspendida en insólito equilibrio siglos y  siglos mientras el pelo de Buda lo sostenía impávido, tanto es así que ni los prolíficos terremotos de Myanmar han podido moverla ni un “pelo” del sitio. Créanselo.

Kyaiktiyo-3000kmViajes-Aventura-Alternativos-Mochilero-Turismo_Responsable

Los peregrinos

Decenas de miles de personas subían apelotonadas en camiones para quedarse fascinadas mirando la equilibrista piedra, hablando con Buda, tocando campanas, encendiendo velas e inciensos, dorando la píldora o la piedra… Este pelo dicen yace encima de la piedra, o debajo… yo diría que también lo vi, o qué se yo.

A los seres humanos nos gusta caminar y peregrinar. En ocasiones es por un pelo, un diente de Buda, una mano de un santo, una copa o un sudario de Cristo… lo que sea, cualquier historia por remota e inaudita que parezca es suficiente. Lo que importa es marchar con la única creencia de que poner un pie delante de otro es el camino a donde hayas decidido. Y cuando llegas, sea lo que fuere, lo encuentras, porque seguramente hacer el camino era su esencia.

Para conocer más sobre «Tras las huellas de Buda: reliquias y peregrinaciones por Myanmar»